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Trabajo. La madre Yohanna Flores cada mañana recorre las
huertas donde siembran diferentes verduras y tubérculos
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Apolo
apuesta por el despegue energético
Los
apoleños esperan ansiosos que se inicie la explotación del petróleo. Mientras
tanto, el pueblo vive
del
comercio
.
El
pueblo de Apolo (Franz Tamayo) está ubicado a 450 kilómetros de
la ciudad de La Paz, y el 60% de sus 14.000 habitantes, para obtener algún
ingreso, se dedica al cultivo de la hoja de coca.
Por eso, cuando el presidente Evo Morales llegó hasta Asariamas y
prometió explorar y explotar el crudo que se va al río, los apoleños
sintieron que por primera vez había una opción para pensar en un
despegue de su economía. |
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“El
pueblo no produce nada. Todo se trae de La Paz. Los jóvenes prefieren
irse a otros países porque no tienen trabajo. Ahora que dicen que los
venezolanos van a invertir para sacar nuestro petróleo hay más
esperanza”, indicó Lourdes de Montaño.
Entre tanto el alcalde del lugar, Alejandro Huanca, se frota las manos
cuando habla del petróleo que se esconde en la provincia Franz
Tamayo.
Considera que Apolo es un pueblo pobre y olvidado por las autoridades
del Gobierno central. En el lugar sólo hay una avenida asfaltada, las
demás son de tierra, no hay señal para celulares y la electricidad
recién llegó hace un año.
“Por el IDH recibimos cada año Bs 1,2 millones, ese dinero es muy
poco y no alcanza para ninguna obra que se quiera realizar”, remarca
Huanca.
Entre tanto, en el monasterio de Nuestra Señora de Nazareth las monjas
tienen otra opinión sobre el petróleo.
Sostienen que no se debe esperar el milagro del oro negro e insisten en
que el trabajo es la única solución frente a la pobreza.
Como muestra, son las únicas que producen las verduras que el pueblo
consume. En sus diez hectáreas siembran tomates, repollos, acelgas,
papas , yuca y cebollas.
Otros apuestan por la producción del café Madidi un trabajo que ocupa
241 familias que cada año generan 150 quintales del mejor café de
grano verde. Sin embargo, nadie en el pueblo escapa a las promesas por
el petróleo.
Fuente:
Juan
Carlos Salinas - eldeber.com.bo
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