FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO

 

Estoy seguro que muchos ya hicieron sus compras para los regalos de navidad y también habrá otros (como yo, muchas veces) que seguramente esperarán hasta el último momento para hacer las compras. De cualquier forma la mayoría de nosotros pasamos un buen tiempo en pensar y escoger el regalo perfecto para la persona o personas especiales en nuestra vida. Es un tiempo que esperamos con ansiedad. Es un tiempo de mucho gozo por que nos gozamos tanto en dar como en recibir.

Pero ¿Cual fue el regalo de Dios en el tiempo de la Navidad? Estoy seguro que muchos de ustedes dirán “Dios nos ha dado a su único Hijo”. Por supuesto que están en lo correcto. Otros dirán “Nos dio la evidencia de su gran amor”. Por supuesto que también están en lo correcto.

Pero quiero que pensemos en algo más específico, por que en si, Dios, a través de su Hijo, nos dio también otros regalos de muchísimo valor: 

En Jesucristo nos dio la oportunidad del perdón de nuestros pecados. Como podemos notar, nunca podremos tener paz con nuestro hermano / hermana si no tenemos primero paz con nosotros mismos. Y nunca podremos tener paz con nosotros mismos hasta que tengamos paz con Dios. Y nunca podremos tener paz con Dios hasta que nuestros pecados hayan sido perdonados. Así es que Dios nos dice: “Aquí esta mi regalo. No es solo el regalo de un bebé, sino una oportunidad para el perdón y salvación”.

La otra cosa que Dios nos ofrece es ayuda y esperanza en nuestra presente situación. Pienso en aquellos pastores cerca de Belén, cuidando a sus ovejas toda la noche:

“Cerca de Belén había unos pastores que pasaban la noche en el campo cuidando sus ovejas. De pronto se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor brilló alrededor de ellos; y tuvieron mucho miedo. Pero el ángel les dijo: “No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia, que será motivo de gran alegría para todos: Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías el Señor.....En aquel momento aparecieron, junto al ángel, muchos otros ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: “¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!””   Lucas 2:8-14

Estos pastores eran pobres, sin muchas oportunidades para mejorar su situación. Llevaban una vida difícil y sin mucha esperanza. Pero cuando recibieron las buenas noticias de que un Salvador les había nacido, de repente sus vidas fueron cambiadas. Dios llegó a ser real para ellos. Dios vino a ayudarlos, ser su salvador y darles una nueva esperanza. 

            Por eso, la primera Navidad trajo consigo mismo la oportunidad para el perdón de nuestros pecados, la ayuda para sacarnos de la situación en la que muchos vivimos y la esperanza de una nueva vida en Cristo Jesús. Seamos ricos o pobres, cambas o collas, mestizos o indígenas, vivamos en Bolivia, EE.UU. o cualquier parte del mundo, en cualquier situación en la que nos encontremos, todos necesitamos de este gran regalo de Dios y lo más maravilloso es que este regalo lo podemos recibir no solo en la Navidad, sino cada día de nuestras vidas. Que Dios nos ayude a compartir este gozo de paz y amor con todos los que podamos, especialmente con aquellos que todavía no conocen a Dios. 

Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo. Dios los bendiga ahora y siempre.

Familia Fernández Gullickson

EE.UU.

www.VivaApolo.com

 
Copyright © 2007 VivaApolo.com
 All rights reserved.